Guillermo Gilgado

Un día cualquiera de hace ya muchos años, mientras entrenaba Amador en el polígono industrial de Usurbil, mientras caía la tarde apareció Guillermo con su bici Frondiest y se acerco a Amador para ofrecerle su rueda, en aquel entonces Amador empezaba a retomar la bici, Guillermo le pregunto si preparaba algo a lo que le contesto que la Quebrantahuesos y una sonrisa apareció en su rostro mientras en el de Amador de preocupación, al tiempo le confeso que pensaba que no podría acabar dicha prueba, pero se confundió.

De ahí nació una amistad que todavía perdura, las personas en los momentos difíciles es cuando demuestran lo que llevan dentro, y Guillermo en un momento de los más complicados para Amador estuvo con el, cada día le llamaba, le acompañaba con su bici y le abrió las puertas de su casa y su familia.

Que decir, gracias es poco, que la amistad perdure en el tiempo.