Ramón Unanue

Con el cambio de Amador con Ramón fue brutal, algo que ni Ramón mismo se lo esperaba.

 

Le enseño tantas cosas, como colocarse en la bici, como bajar una pendiente, como ir en grupo, etc… Le obligó a competir en la categoría juvenil, algo que fue un gran salto, tan solo ir en pelotón fue una dura lección, pero con constancia paso de terminar tan solo 4 carreras el primer año a 17 el segundo.

Le entreno tanto todo lo concerniente a la bici como el gimnasio, la preparación de pretemporada, cuando comenzó apenas movía kilos y en tan solo un año se puso a la altura de los deportistas que entrenaba.

 

Para la mejora técnica le obligo a entrenar ciclocrós, algo nuevo, pero se adapto rápidamente.

 

También cuidaba de el dándole masajes, que le ayudó a mejorar alguna de las limitaciones físicas.

 

En el plano psicológico incidió a tal punto que mejoro su forma de afrontar lo eventos deportivos.

 

Fue un buen tándem pero se tuvo que romper por problemas personales que tuvo que atender y lo que le llevo a dejar de entrenar durante un tiempo.

Por desgracia una serie de complicaciones tras su última operación de cadera, derivó en una infección que le fue derrumbando poco a poco, algo inesperado para todos y que todavía hoy tras años de su ausencia nos conmueve.

 

Tan solo tengo palabras de agradecimiento para él y su familia, me enseñó mucho, me hizo superarme y gracias a él he llegado hasta este momento.

No pude compartir mis éxitos pero todos ellos se los dedico y allí donde este los pueda disfrutar conmigo.

 

Descanse es paz, siempre en mi memoria.