Inicio en el Ciclismo

Como se ha dicho con anterioridad, Amador comenzó en el ciclismo como medio terapéutico y rehabilitador.

Sus primeros pinitos fueron con su padre José Mª Granados, este ya llevaba años saliendo con su club cicloturista S.D.C. Michelin ya que el trabaja en dicha empresa de neumáticos.

 

 

Empezó saliendo los domingos, estos primeros años fueron duros ya que recuperar el estado físico después de las últimas operaciones fue complicado. Las primeras salidas por cortas que fueran eran todo un reto, pero el grupo con el que salía siempre le ayudaba, le arropaba para minimizar el sobreesfuerzo, con el tiempo la mejora se fue viendo.

 

El grupo estaba compuesto por su padre José Mª, Roldan (compañero de trabajo de su padre), Peio De La Cruz (primo de Amador) y Alberto Paradela (amigo de la infancia).

El grupo por distintas circunstancias se fue disolviendo y por ello Amador lo dejo durante 6 años.

 

 

Tras estos años en el Gimnasio Herma de Hernai, poco antes de cerrar, un compañero le habló de una prueba cicloturista que en aquel entonces empezaba a coger nombre, la Quebrantahuesos, le explico con pelos y señales, por ello retomo la bicicleta, y empezó a preparar dicha prueba.

 

En un reconocimiento medico pregunto por el deporte adaptado y resultó que el Lazko se encontraba un ciclista que ya estaba compitiendo en deporte adaptado, Emilio Sánchez.

 

Este le puso al tanto de las posibilidades de que Amador pudiera competir como el, para ello le presento a Julio Roca, presidente del C.D. Zuzenak.

 

Gracias a este apoyo, comenzó a competir, y pronto empezaron a llegar los primeros éxitos, y con ello el seleccionador Bernat Del Pino lo empezó a seleccionar y ahí empezó su periplo competitivo deportivo.